Páginas

domingo, 29 de agosto de 2010

Persiguiendo el futuro


No siempre es sencillo saber como encajar las piezas para pasar a la siguiente escena de nuestra vida. A veces el poder del presente es tan intenso que se nos hace difícil saber como dejarlo atrás, mientras que otras veces las ganas de huir y escapar desbordan tanto que la velocidad nos hace tropezar y retrasar nuestra partida. Aún así no debemos jamás desistir a seguir adelante, aprender a encajar las manos de manera que podamos seguir creando nuestro camino, derribando aquel muro que define el hoy y el mañana. El sendero recorrido queda tras nuestros pasos y nunca es tarde para echar una mirada atrás y recordar para aprender tanto de lo bueno como de lo malo.

Fotografía analógica: Gerard tras la pared, sufriendo las consecuencias de ser un buen amigo mío. Gracias. Voigtländer VITO B (Kodak Gold ISO100). Barcelona, Julio 2010.

Marta Sesé Fuentes