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miércoles, 29 de diciembre de 2010

Lugares de acogida

Años esperando marchar, no por las ansias de escapar, sino por la necesidad de volar y hallar sabores nuevos en ciudades desconocidas, encontrar calles jamás antes recorridas. Y la velocidad imparable del tiempo me ha traído aquí, a un rincón de Barcelona, ciudad infinita donde volver a empezar, donde poder tropezar con gentes antes inexistentes, con momentos antes invisibles que, a kilómetros de distancia, esperaban conversar conmigo.
No hay más que exprimir cada una de sus calles, aprovechar todo aquello que se encuentre en las próximas hojas de calendario aún por llenar, aún por vivir.

Fotografías: Piso de estudiantes en la Ciudad Condal. Barcelona. Octubre 2010. (Tomada con una Voigtländer VITO B y una película Schlecker-Fotoland ISO400)

Marta Sesé Fuentes

sábado, 11 de diciembre de 2010

Cosas de siempre

Cosas de siempre son, en realidad, cosas de antes. Pues no hay más cosa de siempre que aquello que se hacía cuando aún no había mucha conciencia en nuestro caminar. Cosa de siempre es levantarse tempranísimo un domingo por la mañana y ponerse a ver los dibujitos esperando que el resto de la casa despierte, es tomar leche con cereales en vez de pan tostado con mermelada, es sentarse en el asiento de atrás de un coche sin ni siquiera preguntar dónde te llevan, es pedirle a tu hermano mayor si quiere jugar un rato contigo, es esperar a que suene la sirena para salir al patio, cenar en el comedor los viernes por la noche, comer en familia todos los domingos al mediodía.
Pero aún así no hay más cosa de siempre que sentir ilusión por la llegada de las mandarinas, pelar una toda prisa, construir un tren con sus gajos y decir que, a cada trozo, te estas comiendo, en realidad, a una de las personas que quieres.
Eso si es una locura de siempre.

Fotografía: Supuestamente, de derecha a izquierda: mama, papa, Javier, abuelo, abuela y un largo etcétera donde quizás te encuentres tú. Tren de mandarinas. Diciembre 2010.

Marta Sesé Fuentes

sábado, 4 de diciembre de 2010

Impulsos imparables

Seguiremos remando, ciegos a las señales que nos hacen dudar si es mejor soltar las manos de los remos. Seguiremos adelante a pesar de que las indicaciones nos gritan, calladas, que es mejor no continuar. Porque la fuerza de la voluntad es mayor a cualquier contraindicación, porque las ganas de llegar consiguen que el resto sea imperceptible, invisible a nuestro querer.

Siempre hacia adelante.

Fotografías: Lago Maggiore en Stresa, norte de Italia. Julio 2009.

Marta Sesé Fuentes